Mario Ramos Figueroa

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¡Cueca!

Vibra la sangre huasa

cuero con suelo

se me zamarrea el alma

hasta la espuela.

Cancha a los gallos, sí,

vamos tañendo

que ésta es la cueca brava

de los chilenos.

Rasguen el arpa toda,

tripa rabiosa,

que en la guitarra ardan

vihuelas de oro

¡y al aire las almas, niños

rómpanse en sangre,

y sigan batiendo manos

cueca y recueca!

 

Que ya se va al aire

el blanco pañuelo

del huaso lacho y entaquillao

mientras ondean en gracia

las ancas de la morena.

Hierven las voces juntas

silba la enjundia,

fuegos en las miradas

espuma e' chicha,

que se me hace agua la boca

¡Huija y rendija!

 

Y ésta es la vuelta, niños,

vuelta primera,

que ya los cuerpos flamean

bandera al viento,

mientras el macho bravo,

taco de aguja,

de estaca larga

y pelo en el pecho

acosa a la buenamoza

la busca, la tienta, la halla,

cuerpo sin rienda,

la acomete ansioso

huaso dañino,

y con el pañuelo le hace

arco de triunfo,

mientras ella, la muy preciosa,

potranca en gracia,

le enseña donosa y fresca

la pantorrilla,

se contonea airosa,

ataja al huaso,

domando con donosura

sus arrebatos.

 

Y vamos a la otra vuelta,

vuelta y revuelta,

que ya la guitarra entona,

quintal de trinos;

estalla en ritmos divinos,

cuerdas de plata,

cantos de vida, ¡ay sí!

sigan bailando

ésta, la alegre danza

rica, sensual, sincera,

el alma de los chilenos.

Y vamos a la tercera,

beso sonoro.

Punta, puntete y taco

ráscame el suelo,

¡Y sigan bailando, niños,

el ritmo loco.

Salten, pateen, griten

aunque se rompan los pantalones!

...................

¡Aro, aro, aro!

¡Pásate un trago!

-Dicen que la cueca huasa

del gallinero

se ha ido a los salones,

minué nervioso;

que le han sacado campo,

ramada y gracia...

¡Tanta alharaca!

Yo no lo creo.

Otros dicen que es zamba.

¡Tanta copucha!

Yo digo que es más chilena

que los porotos

ya que la bailan siempre

huasos y rotos

los jutres choros,

los aniñaos, los más encachaos.

Y digo y recontra digo

que siempre deben bailarla

el buen chileno

y el que ama a su Patria

como a su vida.

(Publicado en "Choapa" Revista de arte y cultura, 1999, Año I, N° 2.)